viernes, 15 de mayo de 2015

José Antonio Lurgain, una vida sobre dos ruedas

Una exposición repasa la trayectoria del vecino de Olite José Antonio Lurgain, aficionado al ciclismo que a sus 70 años atesora más de 650 trofeos

Añadir leyenda José Antonio Lurgain posa en la Casa de Cultura de Olite, edificio que acoge una exposición en la que se repasa su trayectoria como ciclista.
“En la bici no hay secretos. Hay que cuidarse y entrenar mucho”
olite - La Casa de Cultura de Olite acoge hasta el 15 de mayo la exposición Historia de un campeón: José Antonio Lurgain, a quien el Gobierno de Navarra concedió en 2014 una Mención de Honor del Deporte por su dilatada trayectoria en el mundo del ciclismo, su gran pasión. De hecho a sus 70 años, Lurgain, nacido en San Sebastián pero residente en Olite desde 1974, atesora más de 650 trofeos. Muchos de ellos, junto a varias bicicletas antiguas, maillots, recortes de periódicos o fotografías componen, precisamente, la muestra que permanece abierta al público de lunes a viernes en horario de 17.00 a 20.00 horas y los sábados de 12.00 a 14.00.
De sus comienzos, Lurgain recuerda que empezó a utilizar la bicicleta a los 15 años. “A esa edad me puse a trabajar repartiendo pan y leche por todo Donosti. Tenía que subir una buena cuesta cargado, por lo que empecé a usar la bici. Un día me enteré de que había una carrera de ciclocross en el barrio de Eguía. Le dije al jefe que iba a un recado y me presenté en la salida con la bici de reparto con dos parrillas, una para la leche y otra para el pan. Los demás iban con bici de ciclocross. Mi participación en esa carrera acabó en el segundo puesto y las risas de todos los espectadores por mi gesta”, repasa.
Consciente de su envidiable forma física, fue a partir de ese momento cuando cambió su Mobilette por una bici de carreras y, tras federarse, empezó a competir. “Mi hermano me hacía el trabajo los domingos para que yo pudiera ir a las carreras”, agradece. En su primera carrera, “había que subir diez veces el Tourmalet de Amara, que era la cuesta que subía con el pan y la leche, y gané la carrera, la montaña, la vuelta más rápida y la combatividad. Este primer año de juveniles corrí en el equipo Escuela Sindical de Irún”, recuerda.

parón Cumplidos los 18 años, compitió dos con el equipo Loinaz de Beasáin, quedando en el puesto 16 en el campeonato de España de ciclocross. A los 21 años fichó por el equipo profesional Fagor. Tras realizar el servicio militar y hasta los 24 años, sin embargo, corrió con el Mobilette-Gac, filial de Fagor. “En ese momento dejé de competir y me busqué trabajo”, rememora.

Entrenador Tras casarse, en 1974 se instaló en Olite porque su clima favorecía “la recuperación de los problemas de salud que padecía mi mujer”. Coincidencias de la vida, “un buen día en el pueblo me conoció Eugenio Zala, que sabía que yo había practicado ciclismo y me comentó que había un chaval, Pablo Lator, que quería correr en bici y me preguntó si podía enseñarle. Me agarré al tren enseguida y mi sorpresa fue que empezaron a apuntarse uno tras otro”. Tanto es así que “en poco tiempo formamos una escuela de ciclismo desde los 6 a los 14 años”, recapitula. En total, formó a 32 chicos y dos chicas durante 12 años.
Tras contactar de nuevo con el mundo del ciclismo, decidió retomar su afición participando en carreras Máster. Como transportista que era, se “echaba la bici al camión y en el momento de cargas y descargas me dedicaba a entrenar” o a competir.
A lo largo de su trayectoria, ha logrado más de 650 trofeos fruto de su tesón y dedicación. Y es que “en la bici no hay secretos. Hay que cuidarse y entrenar mucho”. De ahí que agradezca a su familia “lo mucho que me ha ayudado” porque “solo no podría haberlo hecho”, reconoce.
A sus 70 años, Lurgain tiene claro que “no hay edad para andar en bici”, aunque admite que “corriendo con chavales de 20 años se sufre”. De ahí que proponga, como sucede en otros países, que se organicen carreras por franjas de edad. “En Austria, por ejemplo, corrí hace poco con gente de entre 70 y 74 años y disfrutamos mucho”, explica.

Cuatro atropellos En lo concerniente a los peligros a los que se enfrentan los ciclistas, Lurgain desvela que ha sufrido cuatro atropellos. “La carretera tiene sus peligros, pero noto que poco a poco los conductores se van concienciando y respetan más la distancia de seguridad de 1,5 metros, aunque queda mucho por hacer”, subraya.
Lurgain, como organizador desde hace 35 años de la carrera Ciudad de Olite-XI Memorial Pedro Canarias, agradece asimismo la colaboración de la casa Scania y del Ayuntamiento de la localidad por haberle ayudado “a organizar durante todos estos años la carrera Master de Olite, una de las más antiguas de España”.
Aunque todavía le queda cuerda para rato, el donostiarra reconoció durante la inauguración de esta exposición, en la que estuvo arropado por familiares y amigos, que “ya me puedo retirar de competir” o al menos “correr solo en carreras señaladas”. No obstante, “seguiré entrenando todos los días”, anunció.
Por último, señalar que el pasado 2 de mayo, la familia de Lurgain organizó una comida-homenaje para el ciclista al que acudieron más de medio centenar de comensales. “Me ha hecho mucha ilusión, la verdad”, agradece el vecino de Olite.

Fuente: Noticias de Navarra. Ainara Izko - Miércoles, 13 de Mayo de 2015

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